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Medios en crisis, periodistas fatigados

La pandemia recrudeció la caída en los ingresos de los medios, quienes pagaron las consecuencias son los periodistas, cientos sin trabajo o con dobles jornadas.

Verónica García de León Robles*

Recortes masivos de personal, disminución de salarios, aumento de jornadas laborales, podrían describir la situación de miles de trabajadores de cualquier industria en México, en estos momentos, como consecuencias del Covid-19.

En el caso de las empresas de medios de comunicación las dificultades venían arrastrándose de años atrás. De hecho, el nuevo coronavirus llegó cuando muchos no acababan de transitar a la digitalización, varias más aún buscaban sobrevivir al golpe que significó el recorte de más del 50% en el presupuesto de publicidad del gobierno y los medios impresos, en particular, buscabanreponerse del cambiopaulatinopero decidido del mercado hacia los medios digitales.

Por ello, las empresas de medios sintieron de inmediato las repercusiones económicas de la pandemia. Los síntomas: una caída pronunciada en los ingresos, que llevó a recortes de personal y en algunos casos al cierre deprogramas, líneas de negocio, e incluso, de empresas completas.

El desplome de la actividad publicitaria fue la repercusión económica de la pandemia que más ha afectado a los medios, pues es su principal fuente de ingresos. De enero a septiembre los servicios de publicidad acumularon una caída de 22%, según información de la encuesta de servicios de INEGI.

Los datos reflejan esas caídas en las entradas de dinero de los medios tradicionales, radio, televisión, revistas y prensa, no solo en los meses de la pandemia sino desde meses atrás.

En el caso de la industria de revistas y periódicos, por ejemplo, ha sufrido una caída de sus ingresos desde 2017, pero a partir de octubre de 2018 de manera continua, mes tras mes. En los primeros nueve meses de este año, las revistas acumulan una pérdida de ingresos de 20% y los periódicos, 15.7%.

La situación no es muy diferente para radio y de televisión. Hay números negativos en sus ingresos desde 2018, y mensualmente, desde julio de 2019. La pérdida acumulada de enero a septiembre de este año es de 15.3% y 22%, respectivamente.

Uno de los casos que mejor reflejan esta crisis es el de Editorial Televisa que en junio de este año cerró 21 de los 33 títulos de revistas que poseía, provocando el despido de unas 200 personas.

Cientos de periodistasde cadenas de televisión, radio, y de medios impresos se han quedado sin trabajo en medio de esta crisis sanitaria. Las cifras de personal ocupado que registra INEGI enla industria de revistas y periódicos reflejan meses con caídas de hasta 30%. La primera acumula una pérdida de empleo de enero a septiembre de este año de 28.5%, mientras que los periódicos, de 13.3%

Mayor carga de trabajo para pocos

Pero la precariedad también afecta a los periodistas que se quedaron en las redacciones, pues además del recorte “temporal” en sus salarios, sus cargas de trabajo aumentaron pues se quedaron con la de sus compañeros despedidos.

Una encuesta que la Red de Periodistas de a Pie aplicó a 105 profesionales del gremio da cuenta de esa situación: a 37% le duplicaron las tareas y 77% dijo que aumentó su jornada laboral sin un estímulo económico adicional.

Entre los impactos a su salud mental, 58% siente un estrés alto, 40% se siente muy cansado y triste, y 47%, angustiado.

La precariedad también se refleja en el hecho de ser expuestos por sus medios al contagio de Covid-19, pues 70% de los periodistas han sido enviados a cubrir ruedas de prensa en lugares cerrados y reuniones al aire libre.

Dicen que las crisis si no te matan te hacen más fuertes, y muchos periodistas buscando solucionar su situación han emprendido y generado nuevas ideas de negocios, ojalá sea esa la vía para salir adelante económicamente.

 

*Periodista especializada en economía y finanzas. Le interesa explicar y analizar temas económicos con un impacto social. Estudió la especialidad en Divulgación de la Economía y ganó el premio de Periodismo Económico de la IE Business School. Fue directora editorial de Fortune en Español.